26. DIOS NOS DA OTRA OPORTUNIDAD (22-26 de marzo)

 

 

1º ciclo

El bosque iluminado era el mejor bosque en que se podía vivir, donde las fiestas llenaban de luz las noches y todos disfrutaban. En aquel bosque sólo había una ley: "perdonar a todos". Y nunca tuvieron problemas con ella, hasta que un día la abeja picó al conejo por error, y éste sufrió tanto que no quería perdonarla. Pidió al búho que reuniera al consejo y revisaran aquella ley. Todos estuvieron de acuerdo en que no habría problema por relajarla, así que se permitió una única excepción por animal; si alguien se enfadaba de verdad con alguien, no tenía por qué perdonarle si no quería.

 

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Y así siguieron hasta la gran fiesta de la primavera, la mejor del año, que resultó un grandísimo fracaso: sólo aparecieron el búho y unos pocos animales más. Entonces el señor búho decidió investigar el asunto, y fue a ver al conejo. Este le dijo que no había ido por si iba la abeja, a la que aún no había perdonado. Luego la abeja dijo que no había ido por si iba la ardilla, a la que no había perdonado por tirar su colmena. La ardilla tampoco fue por si iba el zorro, a quien no había perdonado que robara su comida... y así sucesivamente todos contaron cómo habían dejado de ir por si se presentaba aquel a quien no habían perdonado. El búho entonces convocó la asamblea, y mostró a todos cómo aquella pequeña excepción a la ley había acabado con la felicidad del bosque.

Unánimemente decidieron recuperar su antigua ley, "perdonar a todos", a la que añadieron: "sin excepciones". Así nos quiere el Señor, nos perdona a todos, siempre, y sin excepciones. ¿Qué te parece?

Nota: Dejar que los alumnos se expresen.

Rezamos un Ave María y un gloria.

 

2º y 3º ciclos

Hace muchos años en un bosque verde y lleno de hermosos árboles, plantas y flores, vivía Orejas comiendo y disfrutando todas las zanahorias que cultivaba para él y su familia., Un día Orejas como de costumbre salió a buscar sus alimentos, sus preciadas zanahorias, pero algo raro sucedió , no encontró ni una sola zanahoria, ni grande ni chiquita.

¡Quizás vine muy lejos!, exclamó Orejas, y decidió entonces ir al prado más cercano que él conocía y al cual algunas veces acudía en busca de alimento, pero allí tampoco había ni una sola zanahoria, ni muy fresca ni muy madura. Ya había atardecido y Orejas no había podido encontrar la respuesta a tan insólito acontecimiento. “Será mejor que pida ayuda”, dijo.

Fue entonces que apareció Rabito, un blanco y hermoso conejo de abolengo, luciendo una inmensa panza, ¡rebosante de felicidad!

- ¡Hola!

- ¡Soy Rabito!

- ¿Quién eres tú?

- ¿Qué haces por aquí?

dios-oportunidad-2Ante tantas preguntas Orejas estaba desconcertado y muy enojado, yo diría que nunca había visto a un conejo tan molesto como éste. Pero le contestó:

- Soy Orejas y vivo en este bosque desde hace mucho tiempo y aquí cultivo el alimento para mi familia, pero hoy extrañamente desaparecieron todas las zanahorias que con mucho esfuerzo cultivé durante bastante tiempo. ¿Sabes algo tú?, le preguntó a Rabito.

- Yo, je, je, je, yo no sé na, na, na, nada de nada, y será mejor que de una vez yo me marche llevando este encargo de mi familia. Además son pu, pu, pu, puras pelusas, dijo Rabito, muy nervioso.

- Está bien, pero no te enfades, contestó Orejas.

Y Rabito siguió su camino. Caminó largo rato, pero su conciencia pesaba más que la bolsa que llevaba, decidió regresar y confesar la verdad a Orejas.

Cuando volvió encontró a Orejas muy triste así que le confesó toda la verdad:

- Orejas yo fui quien recogió todas tus zanahorias, es que tengo una gran familia, muy numerosa y no me quedó otro remedio.

Orejas, que tenía buen corazón, decidió perdonar a Rabito, y además le invitó a que viniera a vivir con su familia, y que trabajasen juntos. Desde entonces Orejas y Rabito viven muy felices comiendo zanahorias todos los días.

Nota: Ser sincero y saber pedir perdón suelen ser dos cosas que van de la mano. Así nos quiere el Señor, que nos perdona siempre, siempre… Sólo hay que saber ser sinceros y valientes, ¿te animas?

Rezamos un Ave María y un gloria.