8. APRENDAMOS DEL MAESTRO (2-6-de noviembre)

 

 

1º ciclo

EL VIAJE DE LA REINAaprendamos-maestro-1

Una joven reina recibió de un gran mago un regalo especial: un cofre mágico que llevará la felicidad a todo el reino cuando sea abierto en un lugar en que se respirase generosidad. La reina comenzó un viaje por todo su reino en busca de las personas más generosas, y al llegar junto a ellas abría el cofre. Pero nunca pasaba nada, hasta que un día, cuando ya volvía al castillo, coincidió con un niño muy pobre que pedía limosna. La reina le hubiera dado algunas monedas, pero no llevaba, así que el niño le pidió que le regalara aquel viejo cofre para venderlo por unas monedas en el pueblo. La reina en principio se resistió por el valor que tenía el cofre, pero viendo la pobreza del niño, se lo entregó. El niño tomó el cofre y lo abrió, y al instante comenzaron a salir del cofre todas las maravillas que se puedan imaginar, junto a una música y unas letras que decían: "¿por qué buscarlo en otros?, el bien empieza siempre en uno mismo".

Y además de disfrutar de las maravillas del cofre, la joven reina aprendió a dar ejemplo de todas las virtudes, convirtiéndose en la mejor reina de la historia de aquel país.

Nota: Transmitir a los alumnos/as la generosidad y el ejemplo.

Rezamos un Ave María y un gloria.

 

2º ciclo

aprendamos-maestro-2Había una vez un rey que daba risa. Parecía casi de mentira, porque por mucho que dijera "haced esto" o "haced lo otro", nadie le obedecía. Y como además era un rey pacífico y justo que no quería ni castigar ni encerrar a nadie en la cárcel, resultó que no tenía nada de autoridad, y por eso dio a un gran mago el extraño encargo de conseguir una poción para que le obedecieran.

El anciano, el más sabio de los hombres del reino, inventó mil hechizos y otras tantas pociones; y aunque obtuvo resultados tan interesantes como un caracol luchador o una hormiga bailarina , no consiguió encontrar la forma de que nadie obedeciera al rey. Se enteró del problema un joven, que se presentó rápido en palacio, enviando a decir al rey que él tenía la solución.

El rey apareció al momento, ilusionado, y el recién llegado le entregó dos pequeños trozos de pergamino, escritos con una increíble tinta de muchos colores.

- Estos son los conjuros que he preparado para usted, alteza. Utilizad el primero antes de decir aquello que queráis que vuestros súbditos hagan, y el segundo cuando lo hayan terminado, de forma que una sonrisa os indique que siguen bajo vuestro poder. Hacedlo así, y el conjuro durará para siempre.

Todos estaban intrigados esperando oír los conjuros, el rey el que más. Antes de utilizarlos, los leyó varias veces para sí mismo, tratando de memorizarlos. Y entonces dijo, dirigiéndose a un sirviente que pasaba llevando un gran pavo entre sus brazos:

- Por favor, Apolonio, ven aquí y déjame ver ese estupendo pavo.

aprendamos-maestro-3El bueno de Apolonio, sorprendido por la amabilidad del rey, a quien jamás había oído decir "por favor", se acercó, dejando al rey y a cuantos allí estaban sorprendidos de la eficacia del primer conjuro. El rey, tras mirar el pavo con poco interés, dijo:

- Gracias, Apolonio, puedes retirarte.

Y el sirviente se alejó sonriendo. ¡Había funcionado! y además, ¡Apolonio seguía bajo su poder, tal y como había dicho el extraño!. El rey, agradecido, colmó al joven de riquezas, y éste decidió seguir su viaje.

Antes de marcharse, el anciano mago del reino se le acercó, preguntándole dónde había obtenido tan extraordinarios poderes mágicos, rogándole que los compartiera con él. Y el joven, que no era más que un inteligente profesor, le contó la verdad:

- Mi magia no reside en esos pergaminos sin valor que escribí al llegar aquí. La saqué de la escuela cuando era niño, cuando mi maestro repetía constantemente que educadamente y de buenas maneras, se podía conseguir todo. Y tenía razón. Tu buen rey sólo necesitaba buenos modales y algo de educación para conseguir todas las cosas justas que quería.

Y comprendiendo que tenía razón, aquella misma noche el mago se deshizo de todos sus aparatos y cachivaches mágicos, y los cambió por un buen libro de buenos modales, dispuesto a seguir educando a su brusco rey.

Nota: Con educación y respeto se pueden conseguir muchas cosas.

Rezamos un Ave María y un gloria.

 

3º ciclo

DECÁLOGOS PARA ALUMNOS

1.- Respeta a tus maestros. Ser maestro no es fácil. Es una vocación. Y conlleva muchos sacrificios, entrega, paciencia, etc. Tus maestros podrán ser mejores o peores pero, en todo caso, han elegido el sendero del sacrificio porque pensaban que tenían algo que enseñar.

2.- Comprende a tus maestros. Son personas como tú. Y como tales tienen sus defectos y virtudes.

3.- No eches sobre tus maestros tus propias culpas.

4.- estudia seriamente y no trates de engañas a tus maestros. Los que estas estudiando es para ti y, por tanto, si estudias solo para aprobar o haces trampas en los exámenes, tú mismo te estarás engañando.

5.- Piensa que todos los años de estudio son una preparación para toda la vida.

6.- Hazte un plan de estudio que abarque todo el curso, y cúmplelo.

7.- Interésate seriamente en lo que estudias, te hará falta alguna vez.

8.- No dejes jamás el estudiar para más adelante.

9.- No compitas con tus compañeros, sino contigo mismo, superándote cada día.

10.- Sé, en todo momento, buen compañero. Honesto, colaborador, comprensivo y dispuesto a ayudar.

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Estos diez mandamientos se resumen en uno: AMA A TUS MAESTROS, AMA A TUS COMPAÑEROS Y AMA EL CONOCIMIENTO. Porque, quien dedica su vida a la enseñanza, merece agradecimiento; quien comparte contigo una porción de su vida, forma parte ya de la tuya; y el conocimiento te hace ser una persona útil en la sociedad. Todo ello equivale a: COMPÓRTATE CON TUS MAESTROS COMO A TI TE GUSTARÍA QUE, LLEGADO EL CASO, TUS ALUMNOS SE COMPORTASEN CONTIGO.

Rezamos un Ave María y un gloria.