10. MARÍA SUPO DECIR QUE SÍ, ¿Y TÚ? (16-20 de noviembre)

 

 

1º ciclo

LA ANUNCIACIÓN – ENCARNACIÓN

Estaba María Santa

Contemplando las grandezas

De la que de Dios sería

Madre santa y Virgen bella

El libro en la mano hermosa,

Que escribieron los profetas,maria-decir-si-1

Cuanto dicen de la Virgen

¡Oh qué bien que lo contempla!

Madre de Dios y virgen entera,

Madre de Dios, divina doncella.

 

Bajó del cielo un arcángel,

Y haciéndole reverencia,

Dios te salve, le decía,

María, de gracia llena.

Admirada está la Virgen

Cuando al Sí de su respuesta

Tomó el Verbo carne humana,

Y salió el sol de la estrella.

Madre de Dios y virgen entera,

Madre de Dios, divina doncella.

Lope de Vega (1562-1635)

Rezamos un Ave María y un gloria.

 

2º ciclo

El Junaid tenía un discípulo al que prefería sobre todos los demás, lo que incitó los celos de los otros discípulos: El maestro -que conocía los corazones- se dio cuenta de ello.

- Es superior en cortesía y en inteligencia, les dijo. Hagamos una experiencia para que vosotros también lo comprendáis.maria-decir-si-2

Junaid ordenó entonces que le trajeran veinte pájaros, y les dijo a los discípulos

- Que cada uno coja un pájaro, se lo lleve a un lugar en el que nadie le vea, lo mate, y me lo traiga luego.

Todos los discípulos se fueron, mataron los pájaros y los volvieron a traer. Todos…, salvo el discípulo favorito, que le devolvió vivo el pájaro.

- ¿Por qué no lo has matado?, preguntó Junaid.

- Porque el maestro ha dicho que tenía que hacerse en un lugar en el que nadie pudiese vernos, respondió el discípulo. Pues bien, en todas partes a donde he ido, Dios me estaba viendo y además estaba presente mi conciencia que me dice que no puedo matar a ningún ser vivo.

- ¿Veis su grado de comprensión? -exclamó Junaid-; comparadlo con los demás.

Los discípulos pidieron perdón a Dios.

Rezamos un Ave María y un gloria.

 

3º ciclo

¡Escucha Dios!

maria-decir-si-3Yo nunca hablé contigo.

Hoy quiero saludarte: ¿Cómo estás?

¿Tú sabes? Me decían que no existes,

y yo, tonto creí que era verdad.

Anoche vi tu cielo.

Me encontraba oculto en un hoyo de granada...

¡Quién iría a creer que para verte,

bastaba con tenderse uno de espaldas!

No sé si aún querrás darme tu mano;

al menos, creo que me entiendes.

Es raro que no te haya encontrado antes,

sino en un infierno como éste.

Pues bien... ya todo te lo he dicho.

Aunque la ofensiva pronto nos espera,

Dios, no tengo miedo desde que descubrí que estabas cerca.

¡La señal!...

Tal vez llame a tu cielo.

Comprendo que no he sido amigo tuyo, pero...

¿Me esperarás si hasta Ti llego?

¡Cómo!... ¡Mira Dios!... ¡Estoy llorando!...

¡Tarde te descubrí...

¡Cuánto lo siento!...

Dispensa... Debo irme...

¡Buena Suerte!

¡Qué raro, sin temor voy a la muerte!...

(Carta escrita por un soldado que murió en la guerra)

Rezamos un Ave María y un gloria.