INTRODUCCIÓN A LA ORACIÓN EN PRIMARIA

 

Encontrar al Señor al comenzar el día

Un Centro Educativo tiene muchas tareas asignadas: educación para la salud, educación vial, educación para la participación y valores ciudadanos, las distintas competencias básicas, educación para la solidaridad, los objetivos propios del currículum… además de las tareas propias que surgen del trato con niños, jóvenes y adolescentes: acompañamiento personal, psicológico, “médico”, asesoramiento profesional… ¿Qué más podemos pedir a nuestro trabajo?

 

oracion-aula-1La Oración Diaria no pretende aumentar en una más las tareas que debemos hacer a lo largo del día. Más bien al contrario: pretende ser una herramienta (no una tarea) que nos dé pie (y fuerzas) para tratar y abordar tantas realidades que se nos plantean.

 

A menudo observamos que a nuestros/as alumnos/as les falta profundidad. Se conforman con poco y se suelen quedar en lo superficial (no todos/as, por supuesto). Tampoco tienen tiempo para mucho más: clases, exámenes, extraescolares… resta tiempo para parar un poco “los motores” y dedicar unos minutos a la reflexión/oración personal. Eso sí, después les solemos exigir que tengan un pensamiento crítico, que reflexionen, que sean capaces de ver más allá de su propia realidad, que profundicen en un texto (en Lengua, Sociales, Religión…)

 

Pero también nosotros, los profesores, vivimos en un momento en el que la urgencia de la acción nos lleva en muchas ocasiones a la dispersión. Y esto que vivimos los adultos lo viven de igual manera los niños. Hablamos muchas veces de la oración matinal en el aula, pero en muchas ocasiones esta oración es totalmente mecánica sin prestar la mínima atención al momento presente. Deja de ser oración para convertirse en unos rezos automáticos vacíos de sentimiento o significación. Necesitamos parar, encontrarnos en la presencia de Dios y entrar en relación intima con Él. Si algo quiere Dios es comunicarse con cada uno de nosotros y es en la oración consciente donde esto se hace más palpable. La oración es la fuente de la que mana todo compromiso en la iglesia y la sociedad.

 

La Oración Diaria nace desde esta realidad: la necesidad de ir recuperando la hondura de nuestros/as jóvenes, a través de la reflexión/oración y el diálogo, no dándoles todo hecho, dejando un lugar para su pensamiento, sus aportaciones y su religiosidad; pero también desde la realidad de la falta de tiempo y la carga de tareas que todos/as tenemos.

 

Como toda herramienta, esta es para usarla según más le convenga al profesorado, debe adaptarse a las características del alumnado y del Centro y pueden (deben) cambiarse, replantearse y estructurarse como estimen los/as tutores/as para sacarle el máximo partido. Lo que presentamos a continuación son solo unas sugerencias.


UNA PROPUESTA METODOLÓGICA

 

orancion-aula-2Lo que se pretende es dedicar entre 4 y 5 minutos diarios (preferiblemente al inicio del día) a la reflexión/oración personal y de grupo. Además, se da un lema Para toda la semana con el que se puede ahondar a lo largo de la semana (en la hora de tutoría, en un debate en alguna asignatura en concreto que trabaje el tema, etc.), si así lo estiman oportuno los/as profesores/as.

 

El ideal es que sea el/la tutor/a del grupo el que la dirija, para dar coherencia a lo que se va viendo a lo largo del curso y para escuchar lo que sus alumnos/as dicen, comentan, les preocupan…

 

El método de oración se repite cada día de la semana:

  1. Lunes. Recordar el Evangelio leído el día anterior, domingo. Es un modo de reforzar la participación de los niños en la misa dominical. Viene acompañado de una comic. En la introducción al lunes puedes ver más detenidamente la metodología. Se acaba con un Padrenuestro.
  2. Martes. Orar con un Cuento. Es un método entretenido y ayuda a reflexionar y ayuda a profundizar en el lema de la semana. Se acaba con el Ave María y el Gloria.
  3. Miércoles. Oración de Petición. Este método intenta potenciar la participación de los alumnos. No aportamos textos. Es tarea del profesor suscitar en los niños el deseo de pedir. Lo que es importante es que las peticiones sean dirigidas a Dios. En la introducción al miércoles puedes ver más detenidamente la metodología. Se acaba con una de las dos oraciones que puedes encontrar en la introducción. Son dos oraciones especiales cada miércoles e puede rezar una diferente: Tomad Señor y Recibid que es la oración de los jesuitas y Aprendiendo a amar.
  4. Jueves. Oración preparada por los alumnos. También este día se pretende que los alumnos participen en la preparación. La idea es que cada semana un alumno/a prepare la oración y si fuese posible con la ayuda de sus padres. Se acaba con la oración de San Francisco: Hazme un instrumento de tu paz.
  5. Viernes. Acción de Gracias. El último día de la semana se puede acabar dando gracias al Señor por la semana. Es importante que el profesor anime a los niños a ser agradecidos con la Vida y con Dios. La oración tiene dos partes; una primera en que los niños dan gracias al Señor, después de la introducción del profesor, y una segunda parte donde se lee la oración que puedes encontrar en este libro de oración. Se acaba con un Padrenuestro.